Un tierno corte al mundo de los videojuegos


Alejandra de la Herrán López


The Tender Cut  /  2015


El mundo de los videojuegos está muy estereotipado por así decirlo, aunque parezca que tenemos todo tipo de géneros (cosa que no es mentira, ya que disponemos de mucha variedad), desconocemos mucho este mundo. Al igual que existe el cine comercial existen los videojuegos comerciales, conocemos y se nos dan a conocer los que piensan que van a ser los más vendidos y los que la mayoría de gente quiere. Pero detrás de todo este mundo comercial nos encontramos videojuegos para los que buscan algo “diferente”. Ahí es donde entra The Tender Cut, un videojuego que se sale de “lo normal”.


 El surrealismo es algo que no solemos encontrarnos en un videojuego. A decir verdad pocas veces se ha usado en el mundo audiovisual y tiene su máximo esplendor en Un perro andaluz de Luis Buñuel con la colaboración de Salvador Dalí. Nunca me habría imaginado que se creara un videojuego surrealista  basado en una película surrealista, y menos en una de hace casi 100 años de antigüedad. Para los amantes del cine clásico  y del arte este videojuego más que un juego es una experiencia en la que ir descubriendo pequeños guiños hacia la película.


Por ello, para poder disfrutar de esta experiencia en mi opinión es esencial haber visto la película de Luis Buñuel y haber estado atento/a a cada detalle de ella porque así entenderemos lo que va ocurriendo a través de nuestra “estancia”.


Como ya hemos dicho, no es un videojuego como a los que estamos acostumbrados/as, siempre que vamos a empezar a jugar a uno nos aparece la opción “Start” o “Comenzar”, pero en esta ocasión la palabra que debemos presionar para comenzar nuestra experiencia es “Watch”, que significa “ver” en inglés. Pues bien eso es lo que vamos a hacer: ver y observar lo que pasa a nuestro alrededor. 


El juego siempre empieza en una habitación sin salida, sin puerta, solo un balcón al que si te asomas solo verás una luna llena iluminando la estancia. En el interior, una televisión (que es lo primero que se ve) donde aparecen imágenes de Un perro andaluz, las más significativas de ella como es la escena en  la que se corta un ojo con una cuchilla de afeitar, de ahí el nombre del videojuego “El corte tierno”. A partir de ahí vamos encontrándonos por la habitación diferentes referencias a la película: las sillas son las mismas que tiene la protagonista en su habitación, hay un cuadro con la típica imagen de una mano con hormigas… y así poco a poco vas descubriendo más y más.


Un perro andaluz fue una mezcla de dos sueños que tuvieron sus dos creadores, Dalí soñó con unas hormigas que salían de su mano y Luis Buñuel con una cuchilla que cortaba la luna en dos. Nos encontramos como hemos dicho antes con la mano y las hormigas, la luna y también la navaja. Poco a poco vas descubriendo más y más relacionado con la película. Un perro andaluz fue concebida como un sueño, quería dar la sensación en todo momento de que nada de lo que estamos viendo está ocurriendo en la realidad, el surrealismo en puro estado. El creador de este videojuego ha intentado trasladar esta sensación, ya que cuando te sumerges en él estás atento a lo que hay, puedes interactuar con algunos objetos pero en realidad no puedes hacer nada, no puedes salir de esa habitación y de ese bucle, lo mismo que pasa en los sueños ya que no eres el que manda en ellos.


Podría decirse que The Tender Cut es un homenaje a Dalí y al surrealismo intentando meternos en la historia de la película, pero en mi opinión, si eso era lo que pretendía el creador debería haber arriesgado mucho más, tanto en la forma de interactuar con los objetos que nos encontramos en la habitación como en los colores, música… Tal vez ha intentado recrear demasiado bien la película en vez de hacer lo que habría hecho Dalí. En 1929 no disponían de los medios que disponemos ahora para representar las cosas tal y como a él le hubiera gustado. Se echa en falta un poco de locura y de surrealismo en este videojuego, algo que de verdad impacte y parezca surrealista ya que al final eso era lo que buscaban Buñuel y Dalí en su día y habría estado muy bien que este videojuego lo consiguiera con el público de ahora como lo consiguieron ellos entonces.


En conclusión,  The Tender Cut es un videojuego con una idea que prometía mucho en un primer momento y basado en una película la cual es un referente para el mundo del cine y del surrealismo pero al que se le podría haber sacado mucho más partido del que se le ha sacado.

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